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DÍA DEL LIBRO 2011


La Asociación de Vecinos y Amigos del Casco Histórico de Fraga hemos recibido una invitación de la Asociación de la Casa de Fraga en Barcelon para pasar por su parada el día 23 a recoger un regalo:

Una lámina del pintor Jorge Viladrich

La Fraga nostàlgica – Jorge VILADRICH (1962)

Jorge Viladrich

Era el mayor de los hijos del pintor Miquel Viladrich Vilà y de Ana Morera Smit. Nació en 1921 en Fraga. Tuvo varios hermanos, que por razón de los muchos viajes de los padres, nacieron entre España y América. Wifredo, por ejemplo, nació en Argentina en 1924, y Alberto en Fraga en 1926.

La presente pintura, ejecutada sobre tabla de madera por Jorge Viladrich, aparecerá por primera vez a la luz pública el día 23 de abril, día de San Jorge,  día del libro. La Casa de Fraga en Barcelona, con la colaboración de la Comarca del Bajo/Baix Cinca hacen posible este extraordinario evento. Por ello, permítasenos presentar las características de la obra antes de su aparición en la mesa de libros instalada en los jardines de Juan Carlos I, el 23 de abril.

Parece que esta vista de Fraga guarda mucho de las enseñanzas de su padre. De ella dice la experta en la pintura de Viladrich la fragatina Montse Sampietro: “Els blaus, que tenyissen cases, carrers, cel i terra, són molt iguals als del pare. Tenen en comú que modifica la realitat. No vol ser fidel, sinó creatiu”.  En ese sentido, insiste en la visión particular del autor: “És un retrat des de la memòria, és la pintura d’un record i, segurament, d’un ideal romàntic”.

Jorge Viladrich regresó a Fraga en 1961 y en 1962, momento que su alma de artista quiso dejar huella de su paso, a petición de su compañero don Ramón Román, cuya familia –junto a la de los Monte- siempre mantuvieron buena relación con los Viladrich. Ambos varones se relacionaron cuando Ramón Román trabajaba en la empresa Monsanto, de Monzón, en esas fechas. Llegado a Fraga se albergó en casa de Los Monte, recordando con añoranza que también vivió en su infancia en la casa propiedad de su tío Joaquín Viladrich, junto al molino o prensa de aceite que hubo frente a la gasolinera Pablito. Antes de abandonar Fraga para regresar a Argentina, dejó esa tabla (1,15 x 0,75 m), que representa el extraordinario testimonio del reencuentro con su ciudad natal.

 Y añade la citada crítica y especialista en Arte, ante la copia que le facilitamos: “La imatge que dona de Fraga és com una “ensonyació”, pareix un poble de conte, misteriós i atractiu. El quadre té també un toc “naïf” que no respecta del tot les lleis de la perspectiva sinó que les vulnera per donar-li aquesta aparença irreal.”

Es decir, nos muestra la Fraga que había vuelto a ver en 1962, junto a la que grabó en su infancia. Por ejemplo, el castillo aparece todavía rodeado de murallas o farallones protectores. Cobra fuerza el paisaje, su lugar de nacimiento, más que las figuras que no acertamos a entender el porqué  están recogidas en sus casas. Las chimeneas anuncian un fuego de hogar que calienta un manjar tradicional, o calientan las paredes de un mañana fresca. Junto al realismo que se percibe en la calle del Hospital -antigua calle del Estudio o Costa Castanesa– parecen evocar en él el aprendizaje nostálgico de las primeras letras en las aulas de párvulos del entonces colegio de las Hermanas  de Santa Ana. Sobre aquel parvulario, el Hospital Municipal de San Vicente, luego llamado del Sagrado Corazón de Jesús.  Destaca en la pintura la esbelta torre de la iglesia de San Pedro apóstol, envuelta en un cierto color de melancolía, de tristeza, de tono oscuro. Se observa el muro de piedra que el Cinca lame, especialmente en las grandes avenidas, y que nos recuerda la lucha centenaria de la ciudad por controlar el agua.

Junto a su habilidad en el trazado, presenta un color azulado oscuro, como deseando que su ciudad despierte de un letargo secular.  “L’estil està més relacionat en lo Viladrich últim, el dels quadres argentins que mostren paisatges blavosos i de formes difoses i fosques”, nos dice Montse Sampietro.

En efecto, Fraga se nos presenta como inalterable, hierática, indiferente a los cambios, pero esperando los fantásticos cambios que le esperan. El Sol no quiere dar luz al viejo caserón que fue su hogar, y queda, la vieja iglesia de San Miguel envuelta en una mágica neblina que al mismo tiempo protege el centenario edificio. Castillo o fortaleza reformada por su padre como Urganda la Desconocida, en realidad hogar de Ana Morera y sus tres primeros hijos, además de la casa que tenían en la calle Barranco nº 14. Ese emblemático edificio hubo de convertirse en taller de un artista que inmortalizó a Fraga y su indumentaria tradicional, sus peinados, sus pendientes, y sus mantos floreados, magnificando a sus mujeres  y a sus personajes.  Sin embargo, el estilo de Jorge Viladrich se diferencia con el de su padre en el trazado del pincel. Así lo expresa nuestra colaborada, y socia de la Casa de Fraga, Montse Sampietro:   “El que veig molt diferent respecte els quadres fragatins de Miquel Viladrich és la pinzellada. Mentre la de pare és molt llepada, fina, detallista i minuciosa, la de Jorge és suelta i fa que les formes queden menos definides, tremoloses, com si es moguéssin una mica, redundant en la impressió d’irrealitat.”

Ramón Román y su esposa María Viñas nos confiesan que el 12 de septiembre de 2007 ofrecieron esta pintura en depósito al Ayuntamiento de Fraga, sin que este se dignara a darles respuesta alguna en esos cuatro años transcurridos. Nuestra respuesta es clara: La Casa de Fraga, con sus aportaciones modestas a la cultura de su ciudad de origen, cree que el incremento del patrimonio artístico de los Viladrich en Fraga nos hermanaría un poco más con las localidades de Almatret, Lleida, Tarragona, Barcelona, Buenos Aires, Nueva York, entre otras. ¿No debiera estar esta obra junto a otras de su padre en un museo local?

Sus propietarios, don Ramón Román y su esposa María, se sienten agraciados por esta difusión, como pueden sentirse asimismo los Monte, conservadores que fueron de las obras del Castillo antes que pasaran a América. El fragatino Jorge Viladrich regresó a España en 1983 con motivo de la exposición que la Fundación La Caixa hizo en honor a su padre en Barcelona, visitando de nuevo a los Monte, y albergándose en casa de los citados Román-Viñas en la ciudad Condal.

La Casa de Fraga presenta esta lámina –de edición limitada- bajo el título de “La Fraga nostàlgica”, la inolvidable para la mente juvenil de su autor, quien con tan son solo 15 años, abandonó su ciudad natal para sumase al éxodo y al exilio de tantos y tantos españoles. Debemos recordar que nuestro paisano Jorge Viladrich Morera está inmortalizado en el simbólico cuadro de la escalinata del Ayuntamiento de Barcelona, o en cuadros de su padre como “Jorge con casco” (1938), o “Retrato de Jorge Viladrich” (1946).

Nos complace ser divulgadores de esta lámina –fotografiada por Enriqueta González- en día tan señalado como el día de San Jorge/Sant Jordi, día de cultura y belleza, día del libro y de la rosa, día del cultivo de la mente y del corazón.

 La Casa de Fraga a Barcelona

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  1. 21 septiembre, 2011 en 2:13 am

    Soy Agentina y mi apellido es Beladrich, bisnieta de catalanes y a decir de mi abuela Victoria Cervera de Beladrich, casada con Andres Beladrich, hnustro apellido correcto era el del pintor. En Argentina hay varios Beladrich, en la ciudad San Pedro, yo de Rosario ,pero mis abuelos y mi padre y mi hermano nacieron alli.Se encuentra en la Pcia. Buenos Aires.El lector se preguntará ,tal vez, el porqué de mi comentario.Sucede que estaré en Barcelona y para mí será un sueño cumplido.Llegaré con mi marido, hijo de un español de Ansó.Reitero sobre mi apellido, tal vez está relacionado al apellido del pintor, al venir a Argentina algunos años antes de 1900 fue mal escrito, al transferirlo a mi país.Si algún lector tiene otro dato, le pido me lo informe el 19 de Octubre de 2011 pisaré ese suelo como turista. Saludos y muchas gracias!! ALICIA BELADRICH ORDOÑEZ.

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  2. alejandro miguel viladrich
    12 diciembre, 2011 en 2:42 pm

    Los hijos de Miguel Viladrich.Fueron Jorge ,Wifredo y alberto Viladrich.Existe numerosas publicaciones oficiales, públicas y privadas que certifican lo dicho.Así como Amigos ,vecinos e intelectuales residentes en Fraga,por lo cual es una lástima el error cometido en el artículo de referencia.Agradecería,modifiquen la información.(seguramente los otros nombres corresponden a sobrinos).Atte.Alejandro Miguel Viladrich.(hijo de Wifredo Viladrich).

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